A menudo que pasa el tiempo, los conocimientos sobre nuestro cuerpo va aumentando dando como resultado más gente consciente sobre alimentación y deporte.
Se ha escuchado hablar mucho últimamente sobre la glucosa, esa “partícula “ que llevan los carbohidratos y nos hacen subir el “azúcar en sangre”, pero realmente sabemos qué es y por qué es tan importante?
Sigue leyendo y conoce todo lo relacionado con la glucosa.
¿Qué es la glucosa?

La glucosa, un tipo de azúcar simple, es como la chispa que enciende el motor de nuestro cuerpo. No solo proviene de los alimentos, sino que el hígado también puede producirla a través de un proceso llamado gluconeogénesis. La glucosa es esencial para la síntesis de ATP, la principal fuente de energía celular para funcionar correctamente.
Funcionamiento de la glucosa
Este azúcar simple tiene su origen en la dieta, especialmente en alimentos ricos en carbohidratos. Cuando ingerimos estos alimentos, durante la digestión se descomponen en glucosa, que se libera en el torrente sanguíneo.
Una vez en la circulación sanguínea, la glucosa se convierte en la protagonista de un viaje por todo el cuerpo, llegando a cada célula para proporcionar la energía necesaria. Para permitir que cumpla su función, entra en escena la insulina, una hormona producida por el páncreas que actúa como una llave maestra, facilitando la entrada de la glucosa en las células.
Dentro de las células, la glucosa se somete a un proceso vital conocido como respiración celular. Aquí, se descompone aún más para producir ATP.
El excedente no utilizado de inmediato se almacena de manera estratégica en forma de glucógeno en el hígado y los músculos. Este almacenamiento sirve como reserva de energía para periodos en los que la ingesta de glucosa es insuficiente, garantizando un suministro constante.
Niveles de glucosa
Los niveles normales de azúcar en sangre, entre 70 y 140 mg/dL en ayunas, son clave para la homeostasis metabólica. Hormonas como la insulina y el glucagón, producidas por el páncreas, regulan estos niveles, facilitando y manteniendo un equilibrio dinámico.

Medición de azúcar en sangre
La medición precisa, a menudo realizada con glucómetros y evaluaciones a largo plazo como la hemoglobina A1c, es esencial para monitorear y mantener estos niveles.

Glucómetros
Los glucómetros son dispositivos portátiles que permiten a las personas medir sus niveles de glucosa en casa. Estos aparatos utilizan pequeñas muestras de sangre, generalmente obtenidas mediante un pinchazo en el dedo, para proporcionar resultados rápidos y precisos.
Monitorización Continua de Glucosa (MCG)
Implanta un sensor bajo la piel para medir continuamente los niveles en el líquido intersticial, ofreciendo una visión constante del perfil glucémico.
Hemoglobina A1c
Analiza el porcentaje de hemoglobina expuesta a la glucosa en los últimos tres meses, proporcionando una evaluación a largo plazo del control glucémico.
En orina
Históricamente usada, pero ahora menos común debido a su limitada precisión y falta de reflejo de cambios rápidos.
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Enfermedades relacionadas con la glucosa
La glucosa desempeña un papel central en varias enfermedades, siendo la diabetes la más prominente. Otras condiciones relacionadas incluyen:
- Diabetes Tipo 1 y Tipo 2: Trastornos crónicos que afectan la regulación de la glucosa.
- Hiperglucemia: Niveles elevados de glucosa en la sangre, vinculados principalmente a la diabetes.
- Hipoglucemia: Niveles bajos de glucosa en la sangre, a menudo causados por exceso de insulina o insuficiente ingesta de alimentos.
- Síndrome Metabólico: Incluye resistencia a la insulina, obesidad abdominal, hipertensión y triglicéridos elevados, aumentando el riesgo cardiovascular y de diabetes Tipo 2.
- Prediabetes: Estado intermedio entre la normalidad y la diabetes, con niveles elevados pero no diagnóstico de diabetes.
- Enfermedad Cardiovascular: La diabetes aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
- Neuropatía Diabética: Daño a los nervios debido a niveles elevados de glucosa en personas con diabetes.
- Retinopatía Diabética: Daño a los vasos sanguíneos de la retina por la diabetes, afectando la visión.
- Enfermedad Renal Crónica: La diabetes es una causa principal de esta condición.
- Enfermedades Vasculares Periféricas: La diabetes puede afectar los vasos sanguíneos fuera del corazón y el cerebro, especialmente en las piernas.
Controlar los niveles de glucosa mediante dieta y estilo de vida es esencial para prevenir o manejar estas condiciones.
Relación con la alimentación
La conexión entre la glucosa y la nutrición es esencial para entender cómo los alimentos que consumimos afectan nuestros niveles de glucosa y, en última instancia, nuestra salud metabólica.

Carbohidratos y su descomposición
Los carbohidratos, fuente primaria de glucosa, se descomponen durante la digestión, liberandola en el torrente sanguíneo. La velocidad de esta liberación varía según el tipo de carbohidrato.
Índice Glucémico (IG)
Clasificando alimentos según su impacto en los niveles de azúcar, el índice glucémico revela que opciones como azúcares refinados pueden provocar aumentos rápidos, mientras que legumbres y granos enteros ofrecen aumentos más graduales.
Fibra y Carbohidratos Complejos
La fibra, presente en frutas, verduras y granos enteros, es clave para una regulación equilibrada. Retarda la absorción, evitando picos bruscos, al igual que los carbohidratos complejos.
Proteínas y Grasas
Aunque proteínas y grasas no aumentan directamente los niveles de glucosa, influyen en la sensación de saciedad y la respuesta hormonal, impactando en la regulación general.
Alimentos a Evitar y a Priorizar
Evitar el exceso de azúcares refinados y alimentos procesados es crucial para prevenir picos. Priorizar alimentos naturales y nutritivos.
Nutrición Personalizada
La nutrición personalizada desempeña un papel fundamental en la regulación de los niveles de azúcar en sangre, reconociendo las respuestas metabólicas individuales a los alimentos. Este enfoque adapta la dieta según factores como la genética, la actividad física y las condiciones de salud, optimizando el control glucémico. Se centra en minimizar los picos de glucosa postprandial, especialmente importante para la prevención y el manejo de condiciones como la diabetes. Al personalizar las fuentes de carbohidratos y equilibrar la ingesta nutricional, la nutrición personalizada establece objetivos realistas, facilitando la adhesión a patrones alimenticios saludables y contribuyendo al bienestar general.
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